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II. LA PERSONA, SUJETO DE LA ETICA

AFIRMACIONES QUE DEFINEN AL HOMBRE INTEGRAL

(Perspectiva de una antropología orientada a la Moral)

 

 

El Hombre es una Unidad Totalizante, es decir el sujeto moral es "todo" el hombre (no hay separación de cuerpo y espíritu sino se refiere a la integridad): Concurre el hombre integral y se expresa el hombre total. En efecto, al acto singular debe atribuírsele mayor o menor valoración ética cuanto más profunda o superficialmente se exprese la persona en él. A mayor o menor profundidad con que intervenga "toda" la persona en un comportamiento moral, mayor o menor importancia tendrán sus actos.

El hombre en cuanto a un todo aparece como una Inteligencia Sentiente: esto significa que:

El hombre es un ser vivo en cuanto a que tiene actividad propia e interacción adaptativa con el medio.

Es Original ya que tiene la capacidad de pensar abstractamente; comunicarse.

Es Inteligente, porque tiene la facultad de inteligir realidades. Ya que la intelección es una habitud del hombre, lleva incluido el sentir, es decir la habitud del hombre es la inteligencia sentiente. Posee una habitud que se manifiesta como intelectiva y como sensitiva al mismo tiempo. La sensibilidad está intrínsecamente en la inteligencia humana.

La comprensión del hombre como inteligencia sentiente debe ser asumida dentro de la antropología moral. En ella se ve que en todo comportamiento moral la manifestación unitaria del hombre es dimensión sensitiva e intelectiva. En todas las acciones humanas, actúa siempre esta actividad de la inteligencia sentiente.

Posee además una Estructura Personal ya que el hombre es una realidad personal

Tenemos dos aspectos de la persona:

1.La estructura del ser personal: tiene que ver con su conformación, su individualidad y su personeidad.

*Persona significa conformación, es decir, sus elementos son conectados en estructura y función, donde cada una de sus partes subsisten desde el todo y el todo subsiste desde las partes.

*Individuo significa una entidad cuya unidad se aplica negativamente, en el sentido que alguien es individuo en cuanto no es otro, es decir está determinado a su ser. Persona, en cambio, se refiere en cuanto dicha unidad es definida positivamente ya que es libre y aún consistente en su tal.

*La personeidad lleva consigo una interioridad de autoconsciencia y autoposeción.

Persona es el ser conformado, interiorizado, espiritual y creador, siempre que esté en sí mismo y disponga de sí. Para el hombre entender que "él es él y yo soy yo" es algo natural, ya que cada persona es un centro dinámico único de los actos.

 

2.En cuanto a las Propiedades del ser personal, podemos señalar:

El ser personal es único e indefinible debido a su complejidad. No termina de abarcar ni de acabar, lo que lo hace inaccesible; es nombrable pero no numerable. El es él! , sin ser más que otro, haciéndolo incuantificable. Al revelarse desde su interior y en el interior del otro, no puede ser indiferente ya que le atañe en lo más vivo.

La noción de persona juega un papel decisivo en la moral ya que el sujeto y objeto de la moral es la persona, es decir se trata de personalismo moral.

La importancia del concepto de persona para la moral se entendería en todo los niveles, esto es, en el contenido y en la estructura. El contenido es primero y fundamental, de donde se derivan todos los demás.

El sujeto del comportamiento moral es la persona, es decir, la unidad como un todo, con todas las características mencionadas.

* El hombre es Un ser Para el Encuentro. Ya que es en el encuentro consigo mismo; con lo trascendente; con los demás y con el mundo que la persona se va descubriendo frente así misma y frente a los otros.

Aristóteles concibe al hombre como animal político en cuanto ser social, ya que se realiza dentro de la polis, en el Estado-Ciudad, conviviendo con sus conciudadanos y realizándose en cargos cívicos. En el pensamiento aristotélico la comunidad política se identifica con la ciudad "ya que ella es la causa de todos los bienes del hombre".

El hombre es un ser indigente porque precisa de los demás al interactuar en la comunidad, formar familia etc. Está destinado por naturaleza a vivir políticamente. La indigencia se fundamenta en el carácter sintáctico de su naturaleza (genitivo o dependencia de; ablativo o existencia de; dativo o existencia de misión hacia y tendencial).

*Por último el hombre es una realidad inter-subjetiva (inter-personal), es decir, la persona tiene una estructura de diálogo , donde el "yo" se constituye en la referencia a "tu".

 

¿QUIEN SOY?

La pregunta de ¿Quién soy?, inmediatamente connota su referencia a los demás, al tiempo y al espacio. Es imposible no hacer referencia a las otras personas ya que ésta es una interrogante sobre la identidad inter-personal (en referencia a los demás) y social (tiempo y espacio),

¿QUE DEBO HACER?

Pregunta de autodefinición que entra en el campo del "deber ser", por lo tanto si sé quién soy, sé que debo hacer.

¿QUE SENTIDO TIENE LA VIDA?

Esta pregunta se plantea por el sentido de las cosas, de los acontecimientos. El descubrir el sentido de la vida, facilita la construcción de la propia identidad e ilumina el "qué hacer". A la vez el crecimiento personal (decisiones correctas), orientan la búsqueda por éste sentido. De acuerdo con las enseñanzas de la Biblia, concluyo que el sentido de la vida debiera ser el "aprehender a amar", ya que al morir, Dios nos pasará la cuenta y nos preguntará "cuánto has amado...".

La pregunta por el qué debo hacer, pertenece a la dimensión ética como búsqueda por realizar lo correcto y lo debido frente a las distintas alternativas que se presentan.

HACER EL BIEN

La dimensión ética, condición que se construye libre y coherentemente, ha sido (y es) un referente básico del hombre, por cuanto su historia ha dependido en gran medida de sus libres y responsables decisiones. Estas han sido motivadas por "modelos" (sentido, fines, ideales) que trascienden a la simple realidad de los hechos. En efecto, la historia humana ha dependido en gran medida de las decisiones animadas por el sentido ético.

La pregunta ética dice relación a la manera en que actuamos, es decir, de asumir responsablemente las consecuencias de los actos. Tiene por referente las categorías del bien y del mal. Nos invita a reflexionar sobre todo lo que ayuda a la realización auténtica de la persona, y rechazar lo que impide esa realización auténtica.

La pregunta moral, que dice relación al cómo ser bueno o más bien al cómo hacer el bien, se sustenta en la presunción de que del hombre bueno presumen buenos actos, sin embargo no es lo mismo la búsqueda del ser bueno con el esfuerzo por hacer el bien. La pregunta moral del cómo hacer el bien, implica una condición de apertura hacia los demás.

 

LA DECISIÓN ETICA

Todo comportamiento moral comienza con una decisión (que también es el primer acto voluntario). Dicha decisión genera una acción donde el hombre se hace causa, se identifica y se compromete. Por medio de la intención motivada inaugura una camino de acción sobre un proyecto futuro. En su decisión se enfrentan instintivamente todos los valores y que por medio del consentimiento dan origen al surgimiento de algo nuevo.

 

APLICACIONES DE LA ACCION MORAL

La intención moral debe tener una orientación hacia un fin (determinante de la vida moral) y hacia una concreta voluntad. La intención es moral cuando el fin es moral. De las tres fuentes de la moralidad (objeto, fin, circunstancias), el objeto es la fuente inmediata. La intención debe " llenarse" con el contenido del objeto moral.

La Acción moral objetiva (Finis Operis), requiere de una intención moral concreta (Finis Operantis) que involucre un fin moral (bondad o maldad). Cuando la acción e intención moral se complementan, emerge la perfección moral.

Para alcanzar un fin moral, los medios utilizados deben ser también morales, ya que cuando el fin moral no es justificado por la moralidad de los medios, dichos medios eran un mal moral.

No se puede admitir que una intención buena sea capaz de crear una estructura organizativa donde acciones desordenadas se justifiquen por la orientación hacia un fin moralmente bueno.

 

CAUSES DEL DINAMISMO MORAL

Cuando la personalidad moral (^ethos) se pone en acción o actúa, se vale de procesos de moralización que son los causes del dinamismo ético:

1. La opción fundamental

La opción (elección) fundamental (proyecto general de vida), expresa el sentido moral de la persona. Mediante ella la persona expresa la decisión global de su dinamismo ético -dándole sentido a sus actos-, ya que elegir (opción fundamental) la personalidad moral (sentido moral), significa tomar una dirección de toda la vida hacia un fin.

En la concepción cristiana, la opción fundamental es optar por una actitud moral; es contar con la posibilidad (gracia) que Dios otorga para la realización plena (llegar a Dios por medio de la vida en caridad, en cuanto a opción de vida).

2. La actitud moral

La actitud (hacer) moral es la instancia en que se concreta la opción fundamental, la dimensión totalizante del ^ethos y del sentido moral.

Dicha actitud no debe ser entendida como una posición corporal capaz de ser comprendida por los demás (Psicología) sino que en cuanto a la disposición que nos lleva a reaccionar positiva o negativamente ante valores éticos.

La actitud moral cristiana, basa su estructura en la motivación (invitación al bien); compromiso y tendencia hacia una perfección absoluta.

DISEÑO DE LA FIGURA ETICA (Coherencia de rasgos morales de la figura cristiana)

1. Valoración de los esquemas vigentes

La moral vivida del cristiano se encuentra supeditada al deber para con Dios, ya que "de él proviene y hacia él va". Su actitud perfecta se materializa por medio de la vida en caridad.

La base fundamental son los mandamientos (formulación positiva de la moral) donde se encuentran los deberes esenciales del hombre cristiano ( e indirectamente los derechos fundamentales de la naturaleza de la persona humana).

La moral cristiana está organizada en torno al esquema de las virtudes Teologales (fe, esperanza y caridad) y Cardinales (prudencia, justicia, fortaleza y templanza).

2.Hacia un esquema coherente

En el "diseño de la figura moral cristiana" cobran importancia la autonomía ética (comportamiento moral responsablemente asumido) como ideal moral; y la justicia ética, por medio de la búsqueda de la igualdad y reciprocidad.

La autonomía y la justicia ética, identifican la ética del cristiano, donde la caridad (rasgo decisivo del ^ethos cristiano en cuanto amor a Dios), es el "pilar" que identifica la figura moral del mismo.

La caridad es la virtud por la cual el cristiano ama a Dios sobre todas las cosas, por El mismo y al prójimo como así mismo por amor a Dios.

La caridad es superior a todas las virtudes teologales. El ejercicio de todas las virtudes está animado e inspirado por ella. La caridad es el vínculo de la perfección, la forma de las virtudes (Santo Tomás) y que las articula y las ordena entre sí; es fuente y término de su práctica cristiana. Toda la vida moral es la "mediación" del dinamismo de la caridad.

La vida moral animada por la caridad da al cristiano la libertad espiritual de los hijos de Dios, en el sentido que éste no se halla ante Dios como esclavo en temor servil, sino como un hijo que responde al amor del que nos amo primero.

La caridad exige la práctica del bien; es benevolente; suscita la reciprocidad; es desinteresada y generosa; porque "reside precisamente en la indisoluble conexión del amor a Dios y el amor al prójimo".

La actitud ética cristiana se impone a partir de su referente cristiano, la tradición moral y la virtud.